Apiterapia, buen tratamiento para la artrosis

A día de hoy, uno de los quebraderos de cabeza es la “temida” artrosis. Todos conocemos a alguien que la padece o ha padecido pero, ¿realmente que es? En todas las articulaciones, alrededor del hueso tenemos el cartílago, una capa que lo que hace es proteger el hueso para que la fricción con otro hueso adyacente no lo erosiones, o lo dañe. Lo que pasa es que con el paso de los años el cartílago va degenerando, como es normal, y me gustaría resaltar esto último. Lo normal, es que a cierta edad, los tejidos se vayan degenerando, por lo que la artrosis o la degeneración del cartílago es un proceso normal. Lo anormal es encontrar a personas de mediana o avanzada edad donde no tengan nada de artrosis. El problema es que la degeneración del cartílago puede darse en diferentes grados, que es aquí cuando aparece el problema.

¿Cual es el problema del cartílago? Que no tiene irrigación sanguínea por lo que su capacidad de regeneración es practicamente nula. Toda regeneración de nuestros tejidos va a depender de la irrigación sanguínea ya que a través del torrente sanguíneo es de donde va a recibir los nutrientes necesarios para regenerar. La única capacidad que tiene el cartílago de nutrirse es a través del líquido sinovial de la articulación, pero para ello necesita que haya cambios de presiones, es decir, que la articulación esté en movimiento. Y es aquí donde se comete otro fallo: a los pacientes con artrosis se les recomienda muchas veces la inmovilización de la articulación, es decir, le estamos cortando la única vía de nutrición al cartílago.

¿Cómo se aborda el tratamiento de la artrosis desde la apiterapia? Como todos sabemos la artrosis lleva asociado dolor, si no doliese, la artrosis a mucha gente le pasaría desapercibida. Con la apitoxina lo que buscamos es la reduccción de ese dolor para que la vida sea más funcional, e intentar frenar la evolución de dicha artrosis. Para ello también realizaremos ejercicios controlados para que el cartílago se nutra de la sinovial mediante fisioterapia.

A su vez hay que intentar quitarse el miedo de la artrosis, ya que, como bien he dicho antes, es un proceso evolutivo normal de nuestros tejidos siempre y cuando no sea en estados avanzados y  patológicos. MUCHAS VECES NOS LIMITA MÁS EL PROPIO MIEDO, QUE LA PROPIA LESIÓN.

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